Concientización en la Plaza San Martín: el Colegio Nuestra Señora de Luján organizó una jornada sobre donación de órganos
La Plaza San Martín se llenó de esperanza y solidaridad el martes 16 de junio, durante una jornada de concientización sobre la donación de órganos organizada por el Colegio Nuestra Señora de Luján, en conjunto con el Centro Educativo Complementario (CEC) N° 801 y autoridades sanitarias municipales. Bajo el lema «Donar órganos salva vidas», la propuesta reunió a familias, alumnos y docentes en una actividad que buscó derribar mitos y promover el valor del acto solidario entre las nuevas generaciones.
Una iniciativa con historia propia
La idea de llevar adelante esta jornada tuvo un origen muy especial, que llegó de la mano de la comunidad educativa. Según relató Florencia Serovich, directora del nivel primario, el proyecto comenzó a tomar forma cuando Adrián Jonte, el papá de una de las alumnas se acercó al colegio para ofrecer su testimonio.
«Él es papá de Cata, que va a tercero. A raíz de que nosotros empezamos a trabajar este proyecto, él se enteró y se acercó. La realidad es que nosotras no sabíamos que había sido durante 16 años piloto del INCUCAI», contó Serovich.
El jueves previo a la jornada en la plaza, el papá de Cata brindó una charla de más de una hora a los estudiantes, donde compartió detalles fascinantes sobre la logística detrás de los trasplantes. «Les contó toda la parte legal, la parte emocional y anécdotas de situaciones vividas. Les explicó cómo se organiza un operativo para el traslado de órganos o pacientes. A los 15 minutos del aviso, ya tienen los aviones listos, salen inmediatamente y tienen prioridad de vuelo en todas las rutas del país», detalló la directora.
Los chicos quedaron asombrados al saber que la base está en La Plata, que hay equipos listos por si se necesitan traslados simultáneos y que alrededor de 200 personas (médicos, cirujanos, psicólogos y personal de aviación) trabajan en conjunto para que el sistema funcione. «También les contó la cantidad de horas que resiste cada órgano, las temperaturas de traslado… fue súper interesante porque fue alguien real que les contó esa parte de la historia que nos quedaba sin detalles», agregó la directora del nivel primario.
El testimonio que llegó al corazón
Uno de los momentos más conmovedores de la tarde en la Plaza San Martín fue el testimonio de Gabriela Rosso, mamá de Grego, alumno de nuestra institución, que recibió un trasplante de riñón . Con crudeza y emoción, Gabriela relató cómo la donación cambió por completo la vida de su familia.
«Antes de que nazca sabíamos que los riñones no funcionaban. Él se hacía diálisis y estaba muchos días en tratamiento. No podía ir a la plaza, no podía bañarse, no se podía meter a la pileta, cosas que uno hace todos los días. El hospital fue nuestra segunda casa. Hasta que llegó su ángel donante, nosotros sobrevivíamos, no vivíamos«, compartió Gabriela ante la atenta mirada de los presentes.

Hoy, gracias a ese gesto solidario, Grego lleva una vida completamente normal. «Él toma muchas pastillas para sostener su tratamiento, pero hoy vive. Si no hubiese recibido su trasplante, la historia sería otra. Esto nos lleva a la importancia de que podamos cambiar la vida de una persona y de una familia entera», concluyó.
Arte, juegos y aprendizaje
La jornada no solo tuvo espacio para las palabras. Los alumnos del nivel primario del Colegio de Hermanas participaron de juegos y actividades educativas relacionadas con los órganos del cuerpo humano. Además entregaron folletos informativos que ellos mismos realizaron en clase, como cierre de un proyecto áulico que articuló el conocimiento científico con el valor social de la donación.
La actividad contó también con la realización de un mural abierto a la participación de todos los vecinos, reafirmando que la donación de órganos no es solo un procedimiento médico, sino un profundo acto de amor y solidaridad que puede darle una nueva oportunidad a quien más lo necesita.








































