El Colegio Nuestra Señora de Luján vivió una semana a pura tradición patria. Los tres niveles —Jardín de Infantes, Primaria y Secundaria— celebraron la semana de mayo con folklore, platos típicos y vestidos como en 1810.
Primaria y Jardín de Infantes homenajearon la fecha juntos en el patio de la Escuela. Realizaron una muestra estática y trabajaron haciendo foco en el rol de las mujeres durante la Revolución de Mayo. Todos los niños y niñas llegaron vestidos de época. Además, editaron videos para ir narrando la historia de aquella época con imágenes realistas, narradas por Mariquita Sánchez de Thompson.
Secundaria, por su parte, celebró la Semana de Mayo con una consigna diferente cada día en cada aula, abordando distintas temáticas relacionadas con la Revolución de Mayo. Las actividades incluyeron decoración de puertas y salones, pastelitos y baile folklórico.
Desde el Colegio Nuestra Señora de Luján agradecemos a docentes, alumnos y familias por su compromiso y entusiasmo para mantener viva nuestra identidad nacional.
El pasado 8 de mayo, nuestra comunidad educativa vivió una jornada muy especial. Con motivo de celebrarse el Día de Nuestra Señora de Luján, madre de todos los argentinos, alumnos del Jardín de Infantes, Nivel Primario y Nivel Secundario se encontraron en la Parroquia San Andrés Apóstol para rendir homenaje a la Virgen.
La parroquia se llenó de voces, dibujos, canciones y abrazos. Cada niño y joven llegó con el corazón dispuesto a honrar a su Madre, recordando que la fe se vive con la sencillez y el amor de un corazón de niño. La historia de la Virgen de Luján, que comenzó en 1630 cuando una pequeña imagen llegó desde Brasil y milagrosamente decidió quedarse a orillas del río Luján, sigue inspirándonos como símbolo de fe, esperanza y encuentro para nuestro pueblo.
Acompañaron también muchas familias, cuya presencia fue un abrazo cálido que fortaleció este hermoso encuentro. Agradecemos profundamente a las familias, docentes y alumnos por sumarse y hacer posible esta celebración tan linda, que nos une como colegio y como comunidad de fe.
Que la Virgen de Luján siga guiando cada paso de nuestro camino educativo.
Con un salón de actos repleto, familiares, docentes y estudiantes participaron de la charla informativa que brindó la fiscal doctora Yanina Collichio, Fiscal de Menores del distrito. La actividad fue organizada por el nivel secundario de la institución y estuvo abierta a toda la comunidad educativa, con una destacada asistencia de familias de San Andrés de Giles.
La fiscal trabaja con adolescentes y su tarea consiste en representar a las víctimas, y acusar e investigar los delitos cometidos por imputados de entre 16 y 17 años. El título de la exposición fue contundente: “No es broma, es delito”.
Durante el encuentro, la fiscal explicó que las amenazas ocurridas en los últimos días en las escuelas son punibles. Abordó temas como las amenazas en redes sociales y la difusión de imágenes pornográficas, entre otras problemáticas que atraviesan los adolescentes en la actualidad.
Además, adelantó que en septiembre entrará en vigencia un nuevo régimen que reemplazará la ley actual. “Con esta reforma que baja la punibilidad, no diferencia delitos, los menores de 16, 15 y 14 que cometan delitos penales van a quedar presos si se comprueba su responsabilidad”, destacó la especialista.
“Los chicos sienten que no pasa nada”
A lo largo de la charla, la doctora Collichio advirtió sobre la falsa sensación de impunidad que generan las redes sociales en los jóvenes: “Los chicos manejan mejor que nosotros las redes sociales. Pero los chicos sienten que un delito a través de WhatsApp, Instagram, Facebook o TikTok, como no ven la cara, como están despersonalizados, como pareciera que no pasa nada, comienzan los excesos y las amenazas.”
También se refirió al impacto emocional en las víctimas: “La mayoría de las consecuencias generalmente son emocionales, psicológicas; los chicos dejan de ir a la escuela, no quieren integrarse en el grupo, se aíslan, comienzan terapias y generalmente son por estos delitos que ellos minimizan.”
Sobre la responsabilidad en grupo, la fiscal fue clara: “Cuando cometen un hecho, lo cometen en grupo, y creen que el grupo lo hace inofensivo. Al papá le cuesta comprender que en el grupo, si estaban todos, son responsables todos. Lo que tenemos que enseñarles es que si lo que van a hacer en grupo puede ser delictivo, tienen que saber decir no.”
En cuanto a la difusión de imágenes de contenido sexual, advirtió: “Los chicos creen que no pasa nada con eso. La distribución de videos con contenido sexual o que exhiban partes íntimas tiene una pena de 3 a 6 años. Se asombraría si les dijera la cantidad de chicos que llegan a la fiscalía y les tenemos que explicar que lo que hizo tiene una pena de 3 a 6 años.”
Sobre las amenazas en las escuelas
Finalmente, se refirió a las amenazas masivas en escuelas, como las pintadas en baños: “Esto genera un trabajo masivo de todos los organismos: bomberos, el poder judicial, los padres, la escuela. Genera pánico general, miedo de toda la comunidad. En otras escuelas, los menores que se logró determinar que hicieron la intimidación pública hoy están procesados, no están en la escuela, se tuvieron que retirar del establecimiento.”
Desde la institución se agradeció la presencia de las familias y de la fiscal Collichio, destacando la importancia de generar estos espacios de diálogo y prevención para toda la comunidad educativa.
En el marco de la Semana Santa, tiempo de reflexión, encuentro y renovación espiritual, el Colegio Nuestra Señora de Luján celebra con alegría y profunda gratitud sus primeros cinco años como miembro activo de la Red de la Provincia Amerindia, perteneciente a la Congregación de Jesús de Mary Ward.
Un cuarto de siglo de vida institucional atravesado por el carisma de una mujer visionaria. Mary Ward, pionera en la defensa de la libertad educativa y la justicia, sigue inspirando cada día la tarea de educar. Hoy, al cumplir cinco años de pertenencia a esta red, nuestra comunidad educativa reafirma su identidad y su misión: formar personas libres, conscientes, solidarias y abiertas al mundo.
Durante este tiempo, hemos compartido caminos con otras comunidades educativas de la región, tejiendo lazos de fraternidad, aprendiendo mutuamente y fortaleciendo una educación que pone en el centro la dignidad de cada persona. La Red Amerindia nos ha permitido crecer en encuentro, profundizar nuestro compromiso con los más vulnerables y renovar nuestra pasión por educar desde una mirada evangélica y transformadora.
“Cocreando nuestra misión educativa juntos” es el lema que nos acompaña. Y así lo hacemos: paso a paso, con esperanza, con pasión, y con la certeza de que educar es abrir caminos de libertad y justicia.
En esta Semana Santa, agradecemos el camino recorrido y renovamos el llamado a seguir caminando juntos, animados por la fuerza del Resucitado y el ejemplo audaz de Mary Ward.
En el marco de la Semana de la Mujer, desde el Colegio Nuestra Señora de Luján queremos honrar y reflexionar sobre la vida de quien inspira nuestro carisma educativo: la Venerable Mary Ward. Su historia, marcada por el coraje y una inquebrantable fidelidad a Dios, la convierte en un ejemplo luminoso de mujer para nuestra Iglesia y para nuestros tiempos.
Forjada en el crisol de la fe perseguida
Mary Ward nació en 1585 en la Inglaterra protestante, en una época de feroz persecución contra la Iglesia Católica que se extendería por tres siglos. Su primera palabra y su último aliento fueron, ambos, el nombre de Jesús. Creció en el seno de una familia que arriesgaba su vida para mantener viva la fe, formando parte de la «Iglesia clandestina». Esta Iglesia subterránea era una red de hogares y escondites por los que se trasladaba y protegía a los sacerdotes para que pudieran llevar la Misa de aldea en aldea. Las familias adineradas, como la suya, organizaban bailes los domingos que, en realidad, eran una tapadera para que los católicos pudieran reunirse a celebrar la Eucaristía sin levantar sospechas. La ejecución pública era el destino habitual de quienes fueran descubiertos.
Esta experiencia de riesgo por amor a la Eucaristía y a los sacerdotes marcó profundamente su infancia. De los 5 a los 10 años, Mary fue enviada a vivir con su abuela, una mujer de profunda santidad que había sido encarcelada hasta catorce veces por practicar el catolicismo. Bajo su tutela, a los 10 años, Mary ya dominaba el latín, conocía a fondo la Biblia y los Padres de la Iglesia, y su vida espiritual era notablemente avanzada, influida también por el trato con los jesuitas que se escondían en su hogar.
La llamada a «seguir el mismo camino que los jesuitas»
A pesar de los deseos de su familia de que contrajera matrimonio, Mary supo desde pequeña que su llamado era a la vida religiosa. Tras un camino de búsqueda y oración, Jesús le reveló que debía fundar una congregación religiosa femenina que siguiera el mismo camino que la Compañía de Jesús. En aquella Europa del siglo XVII, esto significaba un desafío radical a las normas culturales y eclesiásticas: las mujeres religiosas debían vivir estrictamente enclaustradas. La propuesta de Mary Ward, de una vida apostólica activa sin clausura, iba en contra de todo lo establecido.
Por esta fidelidad a la voluntad de Dios, sufrió incomprensiones y persecuciones, viendo incluso cómo su instituto era suprimido. Sin embargo, jamás claudicó. Su unión con Dios era tal que, a pesar de la oposición, su santidad era indiscutible para quienes la conocían. Se dice que poseía un discernimiento perfecto y una sabiduría tal, envuelta en el Espíritu Santo, que al entrar en una sala donde hombres airados gritaban, estos se calmaban inmediatamente en su presencia. Su ejemplo nos interpela hoy: ¿cómo cambiaría nuestra vida y nuestro entorno si lleváramos esa gracia a nuestras mesas familiares?
Un legado que perdura
Las comunidades que ella fundó se mantuvieron con vida y fueron formalizadas a finales del siglo XIX como el Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM). Esta es la congregación que, años después, formaría a Santa Teresa de Calcuta hasta que Jesús la llamó a una nueva misión. La propia Madre Teresa sentía un gran amor y admiración por Mary Ward.
Al recordar su vida, especialmente en este día de la mujer, encontramos en ella un modelo de fortaleza y valentía: «La verdadera fortaleza y el coraje consisten en hacer lo que uno sabe que es bueno en todas las circunstancias en las que nos encontramos, y en no dejarse disuadir de ese bien por ninguna oposición». Que su ejemplo inspire a nuestra comunidad educativa a vivir con la misma pasión por la verdad, la justicia y el servicio a los demás.
Con la emoción de un nuevo comienzo, el Colegio Nuestra Señora de Luján ultima los detalles para recibir a sus estudiantes en el Ciclo Lectivo 2026. Y este año la novedad llega antes de que suene el primer timbre: durante el receso de verano se llevaron a cabo múltiples obras y mejoras en el Jardín, el edificio principal y la Quinta, pensando en el bienestar, la seguridad y la comodidad de todos los alumnos.
Más seguridad y confort en las aulas
En el Colegio se colocaron rejas en todas las ventanas del primer piso, una intervención que permite mantener los espacios ventilados sin descuidar la seguridad de los chicos. Además, se compraron cortinas black out para la totalidad de los salones y algunas oficinas, mejorando la calidad lumínica en cada espacio áulico.
El Jardín de Infantes también fue protagonista de esta puesta a punto: se cambiaron todas las luminarias por plafones LED en salas, SUM y pasillos, logrando una mejor iluminación y un menor consumo energético. A eso se suman nuevas tapas de fórmica para las mesas (que estarán listas en abril) y la colocación de un piso cerámico de alto tránsito en la sala multiedad. También se renovaron los pizarrones de todas las salas, que ahora son magnéticos.
Un nuevo Salón Multiuso y obras en marcha
Una de las intervenciones más significativas es la que está transformando el sector de talleres del Colegio. Allí, varios salones se unificaron para dar lugar a un nuevo Salón Multiuso, un espacio versátil que podrá ser utilizado por los tres niveles para talleres, reuniones, oratorias y actividades diversas. Contará con una biblioteca institucional, espacio de guardado para instrumentos musicales, pizarra y proyector. Un lugar pensado para el encuentro y el aprendizaje compartido.
A esto se sumó el cambio de ocho ventanas en salones de planta baja, oficina de OE y portería, junto con retoques de pintura en todos esos sectores. También se pintó por completo un salón del primer piso.
La Quinta: un sueño que empieza a hacerse realidad
Con enorme alegría compartimos que comenzó la construcción de los baños y vestuarios en la Quinta Nuestra Señora de Luján. Este proyecto nos llena de emoción porque la quinta es, desde siempre, un espacio querido por nuestra comunidad: allí se realiza el taller de huerta y se desarrollan encuentros con estudiantes de los tres niveles. Pero este año irá por más: el nivel secundario finalmente podrá realizar educación física en un espacio propio, disfrutando de un entorno natural pensado para el deporte y la recreación.
Las obras del Salón Multiuso y los vestuarios se encuentran en proceso y estimamos que estarán finalizadas en el transcurso de los próximos meses.
Un agradecimiento especial a las familias
Detrás de cada mejora hay un esfuerzo compartido. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a todas las familias que, con el pago de sus aranceles, hacen posible que el colegio siga creciendo. Cada obra realizada durante este verano es fruto del compromiso de la comunidad educativa y de una administración responsable de los recursos, gestionada con transparencia y dedicación.
Por eso también queremos invitarlos a seguir siendo parte de este cuidado colectivo: entre todos podemos conservar y mantener en óptimas condiciones los espacios del Jardín, el Colegio y la Quinta. Cada rincón renovado es un regalo para nuestros alumnos, y cuidarlo es tarea de todos.
Bienvenidos al Ciclo Lectivo 2026. Los estábamos esperando.
Querida Comunidad Educativa del Colegio Nuestra Señora de Luján:
Al cerrar este ciclo lectivo, miramos atrás con el corazón lleno de gratitud. Un año más, hemos caminado juntos, inspirados por el legado de Mary Ward, cultivando no solo el conocimiento, sino la esencia misma de lo que significa formar personas íntegras, libres y comprometidas.
En cada aula, patio y encuentro, hemos buscado educar con cuidado integral, atendiendo lo académico, lo emocional, lo social y lo espiritual. Este compromiso con el bienestar de cada estudiante es el cimiento sobre el que seguimos construyendo una convivencia positiva, un espacio seguro e inclusivo donde todos pueden aprender, crecer y florecer.
Guiados por los valores tradicionales del Alma Justa, hemos profundizado en:
La LIBERTAD que forma personas conscientes, críticas y dueñas de su propio camino, abiertas a los demás y a Dios.
La JUSTICIA que promueve la tolerancia, la solidaridad y el respeto hacia cada miembro de nuestra comunidad.
La SINCERIDAD que nos invita a vivir en honestidad y autenticidad, siendo quienes somos.
La ALEGRÍA que caracteriza nuestro espíritu, con una mirada optimista y una educación que prioriza el ser.
Y con la mirada puesta en el futuro, hemos abrazado también los valores que nos preparan para los tiempos venideros: la INNOVACIÓN que nos permite adaptarnos y responder con creatividad a los cambios del mundo, y la EXCELENCIA que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros en todo lo que emprendemos.
Al despedir este año, queremos desearles un 2026 lleno de bendiciones, oportunidades y crecimiento. Que el próximo ciclo nos encuentre más unidos que nunca, trabajando con esperanza y convicción por una educación que transforma vidas.
Que María, nuestra Señora de Luján, y el ejemplo de Mary Ward, nos sigan acompañando e inspirando. Que en cada corazón de nuestra comunidad renazca la llama de la fe, la alegría del servicio y la pasión por aprender.
La semana pasada se vivió un momento de profunda emoción y alegría en la Parroquia San Andrés, con la exitosa realización del Pesebre Viviente del Colegio Nuestra Señora de Luján. Bajo el lema inspirador “La alegría de Dios nace entre nosotros”, estudiantes de los Niveles Inicial, Primario y Secundario protagonizaron una hermosa representación que congregó a todas las familias en el verdadero espíritu navideño.
El evento, que superó ampliamente las expectativas, fue la culminación de un proyecto pastoral y educativo que buscó, como señalaba su objetivo general, “vivir comunitariamente el misterio de la Navidad, fortaleciendo el sentido de unidad entre los tres niveles educativos”. El carisma de Mary Ward, con su llamado a una fe sencilla, alegre y comprometida, iluminó cada escena.
La distribución de roles permitió una participación integral y significativa. Los más pequeños del Nivel Inicial, con su ternura y espontaneidad, dieron vida a angelitos, pastores y animalitos. Los estudiantes del Nivel Primario asumieron con devoción las escenas centrales, dramatizando a la Sagrada Familia, los Reyes Magos y el nacimiento del Niño Jesús. Mientras tanto, el Nivel Secundario tuvo a su cargo la organización, narración, sonido y logística, demostrando un enorme compromiso y responsabilidad.
El guion, que siguió las etapas de la historia de Belén, fluyó de manera conmovedora desde el anuncio del ángel hasta la adoración. Un momento especialmente destacado fue la participación especial del Coro de Niños de la Parroquia, cuya música elevó aún más el clima de alegría.
El cierre comunitario, con un canto final que unió todas las voces, selló una tarde donde, efectivamente, “como Mary Ward, nuestra alegría contagió esperanza”. Agradecemos a toda nuestra comunidad educativa –estudiantes, docentes, familias y personal– por hacer posible este Pesebre Viviente, que renovó en nuestros corazones la fe en el mensaje de amor, sencillez y unidad que celebramos en Navidad.
La comunidad educativa del Colegio Nuestra Señora de Luján se prepara para vivir un acontecimiento muy especial: este viernes 12 de diciembre a las 18.30 horas, en la Parroquia San Andrés, se llevará adelante el Pesebre Viviente, una actividad que durante años fue un clásico del histórico Colegio de Hermanas y que, tras un tiempo sin realizarse, vuelve a convocar a las familias para compartir un momento de fe, unidad y esperanza.
El proyecto, fundamentado en el carisma de Mary Ward y en el lema “La alegría de Dios nace entre nosotros”, propone que el nivel Inicial, Primaria y Secundaria se unan en una expresión comunitaria que combina oración, y participación artística. Cada nivel aportará su mirada y su talento: los más pequeños representarán figuras como ángeles, pastores y animales; Primaria asumirá las escenas centrales del nacimiento de Jesús; y Secundaria tendrá a su cargo la narración, la organización y el acompañamiento logístico. El encuentro contará también con la participación especial del coro de niños de la parroquia.
La preparación incluyó jornadas de ensayo y coordinación entre docentes para garantizar continuidad y sentido pastoral en cada escena. El guion contempla momentos como el anuncio del ángel, el camino de María y José, la llegada a la posada, el nacimiento del Niño Jesús, la adoración y la llegada de los Reyes Magos. Además, se incorporará una reflexión final y un canto comunitario que expresarán el espíritu de unidad y sencillez que inspira la propuesta.
Retomar esta tradición significa para el Colegio no solo recuperar una costumbre querida por generaciones, sino también renovar el deseo de preparar juntos el corazón para las próximas fiestas, celebrando en comunidad el milagro de la Navidad.
El Colegio Nuestra Señora de Luján anuncia con orgullo la firma de un Convenio de Vinculación Institucional con la Universidad del Salvador (USAL), un acuerdo que refuerza el compromiso de la institución con la formación integral de sus estudiantes y con el desarrollo profesional de su comunidad educativa. Este paso consolida años de trabajo articulado y marca el inicio de nuevas oportunidades académicas.
El convenio establece beneficios exclusivos tanto para estudiantes egresados como para docentes, directivos y personal del colegio. Entre ellos, se destaca el Ingreso Directo para quienes deseen continuar sus estudios universitarios en la USAL, sin necesidad de realizar los cursos de nivelación obligatorios. A su vez, aquellos que opten por realizar dichos cursos tendrán la posibilidad de hacerlo para reforzar contenidos y facilitar su adaptación a la vida universitaria.
Uno de los puntos más relevantes del acuerdo es la creación de la Beca San Francisco Javier, que otorgará una beca del 100% cada año a un estudiante egresado del Colegio Nuestra Señora de Luján. Esta beca promueve los valores compartidos por ambas instituciones: la vocación de servicio, la solidaridad, la justicia y el compromiso comunitario.
En cuanto a la planta docente, directivos y personal dependiente del colegio, el convenio contempla un descuento del 20% para cursar la carrera de Psicopedagogía, el Ciclo Pedagógico Universitario y los posgrados vigentes de la USAL. Asimismo, toda la comunidad educativa contará con prioridad de inscripción en las actividades de vinculación institucional y orientación vocacional que organiza la Universidad.
La Directora del Nivel Secundario, Silvana Moreno, destacó la importancia estratégica de este logro institucional. Explicó que “El acuerdo con la USAL significa un proceso de gestión que se vino haciendo en estos años porque consideramos la importancia no solamente de acercarlos al conocimiento y a todas las demandas y objetivos del nivel secundario, tal como requiere nuestra normativa, sino también que es uno de los propósitos de nuestro ideario darle continuidad y las instancias para la creación de futuros a nuestros estudiantes, a nuestros jóvenes, en el paso final por la unidad educativa”.
Además, subrayó que durante los últimos años el colegio buscó una institución universitaria cuyos valores y propuesta educativa acompañaran el ideario del Colegio Nuestra Señora de Luján. En ese camino, la sede Pilar de la USAL se destacó por ser una de las opciones más elegidas por los estudiantes en las visitas universitarias y actividades de pasantías.
El Campus Nuestra Señora del Pilar de la Universidad del Salvador, una opción muy elegida por nuestros egresados.
En palabras de Moreno: “Comenzamos estas tratativas, nos pusimos en comunicación y fueron dos años ahí, un año y medio, en el cual, recién en este año, se pudo lograr la firma de este acuerdo, de este convenio, que consiste justamente en muchos beneficios para toda la comunidad educativa, respecto del estudio, tanto para el personal docente como para nuestros estudiantes”.
Sobre la Beca San Francisco Javier, la Directora resaltó la sintonía de los valores ignacianos con los de la comunidad Mary Ward: “Una de las centralidades de la beca San Javier, o San Francisco Javier, consiste en el voluntariado, en los valores de solidaridad, de justicia, bueno, en todos aquellos valores propios también de nuestra Mary Ward, ya que el hilo y la conexión tiene que ver con la propuesta ignaciana”.
Finalmente, se refirió al proceso de selección del primer becario: “Estamos muy felices, estamos ahora trabajando en la selección de los estudiantes, porque solo uno va a ser el candidato que no solamente tiene que tener buenas notas, buen promedio, sino un compromiso visible en proyectos solidarios en la institución y eso lo lleva a poder candidatearse realmente para hacer sus estudios en la Universidad de El Salvador”.
Un acuerdo que proyecta futuro
Con este convenio, el Colegio Nuestra Señora de Luján y la Universidad del Salvador consolidan un vínculo que apuesta a ampliar horizontes, fortalecer trayectorias educativas y acompañar a los jóvenes en sus decisiones académicas en un marco de valores compartidos.